Aunque sí que quiero reconocerle un logro a este flin: al terminar de verla me sentía bastante más incómodo que con la media de pelis de miedo que veo habitualmente. No por la pinícula en sí, que ya os digo que es bastante chusca, sino porque viéndola anoche con Alf, de madrugada, con las luces apagadas, en plena tensión en una escena en la que estaba el secundario prescindible de turno acojonado mirando a su alrededor, con la música de fondo in crescendo y justo cuando ya se intuía que estaba a punto de aparecer el fantasma detrás del tipo para hacerle de tó menos cosas agradables... va y se apaga solo el disco duro. ME CAGO EN TODO, MENUDO PUTO SUSTO QUE ME LLEVÉ. Alf se descojonaba y yo, valiente cual paladín a la taza, me acerqué despacito al aparato, toqué los botoncitos pertinentes para reiniciar la peli y puse de nuevo en marcha el flín, esta vez sin cortes inesperados. Con tanta peli de terror asiático sobre cámaras de fotos, teléfonos, vídeos y tecnología en general, ¿cómo no se les habrá ocurrido aún hacer una sobre discos duros fantasmales? Al tiempo.

Venpacá que te voy a retratar, rubia
PD: brutal Hispania, con españoles del siglo II a.c. que dicen "mola" y tienen acento de Carabanchel.











